Big data el poder de convertir datos en decisiones

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Toma de decisiones basada en datos mckinsey

Big data es un término que describe los grandes volúmenes de datos difíciles de gestionar, tanto estructurados como no estructurados, que inundan las empresas en su día a día. Pero lo importante no es sólo el tipo o la cantidad de datos, sino lo que las organizaciones hacen con ellos. Los grandes datos pueden analizarse para obtener información que mejore las decisiones y dé confianza para tomar medidas empresariales estratégicas.

El término “big data” se refiere a los datos que son tan grandes, rápidos o complejos que son difíciles o imposibles de procesar con los métodos tradicionales. El acto de acceder y almacenar grandes cantidades de información para su análisis existe desde hace mucho tiempo. Pero el concepto de big data cobró impulso a principios de la década de 2000, cuando el analista de la industria Doug Laney articuló la definición de big data, que ahora es la corriente principal, como las tres V:

Volumen.  Las organizaciones recopilan datos de una gran variedad de fuentes, como transacciones, dispositivos inteligentes (IoT), equipos industriales, vídeos, imágenes, audio, redes sociales y mucho más. En el pasado, almacenar todos esos datos habría sido demasiado costoso, pero el almacenamiento más barato mediante lagos de datos, Hadoop y la nube ha aliviado la carga.

Puede que no necesite big data después de todo

La toma de decisiones basada en datos (DDDM) se define como el uso de hechos, métricas y datos para guiar las decisiones empresariales estratégicas que se alinean con sus metas, objetivos e iniciativas. Cuando las organizaciones se dan cuenta de todo el valor de sus datos, eso significa que todo el mundo -ya sea un analista de negocios, un director de ventas o un especialista en recursos humanos- está capacitado para tomar mejores decisiones con datos, todos los días. Sin embargo, esto no se consigue simplemente eligiendo la tecnología analítica adecuada para identificar la próxima oportunidad estratégica.

Su organización necesita hacer que la toma de decisiones basada en datos sea la norma, creando una cultura que fomente el pensamiento crítico y la curiosidad. Las personas de todos los niveles tienen conversaciones que comienzan con datos y desarrollan sus habilidades de datos a través de la práctica y la aplicación. Fundamentalmente, esto requiere un modelo de autoservicio, en el que las personas puedan acceder a los datos que necesitan, equilibrado con la seguridad y la gobernanza. También requiere competencia, creando oportunidades de formación y desarrollo para que los empleados aprendan las habilidades de los datos. Por último, contar con un apoyo ejecutivo y una comunidad que apoye y tome decisiones basadas en los datos animará a otros a hacer lo mismo.

Big data: la revolución de la gestión

El análisis de big data examina grandes cantidades de datos para descubrir patrones ocultos, correlaciones y otros conocimientos. Con la tecnología actual, es posible analizar los datos y obtener respuestas de ellos casi inmediatamente, un esfuerzo que es más lento y menos eficiente con las soluciones de inteligencia empresarial más tradicionales.

El concepto de big data existe desde hace años; la mayoría de las organizaciones entienden ahora que si capturan todos los datos que llegan a sus empresas, pueden aplicar la analítica y obtener un valor significativo de ellos. Pero incluso en los años 50, décadas antes de que nadie pronunciara el término “big data”, las empresas utilizaban la analítica básica (esencialmente números en una hoja de cálculo que se examinaban manualmente) para descubrir ideas y tendencias.

Sin embargo, las nuevas ventajas que aporta el análisis de big data son la velocidad y la eficiencia. Mientras que hace unos años una empresa reunía información, ejecutaba análisis y descubría información que podía utilizarse para tomar decisiones en el futuro, hoy esa empresa puede identificar ideas para tomar decisiones inmediatas. La capacidad de trabajar más rápido -y mantenerse ágil- da a las organizaciones una ventaja competitiva que no tenían antes.

Toma de decisiones con big data

La inteligencia empresarial (BI) aprovecha el software y los servicios para transformar los datos en información procesable que sirva de base para las decisiones empresariales estratégicas y tácticas de una organización. Las herramientas de BI acceden y analizan conjuntos de datos y presentan los resultados analíticos en informes, resúmenes, cuadros de mando, gráficos, diagramas y mapas para proporcionar a los usuarios información detallada sobre el estado de la empresa.

La elaboración de informes es una faceta central de la inteligencia empresarial y el cuadro de mando es quizás la herramienta de BI arquetípica. Los cuadros de mando son aplicaciones de software alojadas que reúnen automáticamente los datos disponibles en cuadros y gráficos que dan una idea del estado inmediato de la empresa.

Aunque la inteligencia empresarial no dice a los usuarios de la empresa lo que tienen que hacer o lo que ocurrirá si toman un determinado camino, el BI tampoco consiste únicamente en generar informes. Más bien, el BI ofrece una forma de examinar los datos para comprender las tendencias y obtener información, racionalizando el esfuerzo necesario para buscar, combinar y consultar los datos necesarios para tomar decisiones empresariales acertadas.

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